HIPERTENSION ARTERIAL SISTÉMICA.


Cuando empezamos hablar de  hipertensión arterial.

Las cifras de presión arterial, deben ser mayores de:
A.    140 mm de Hg para la sistólica
B.     90 mm de Hg para la diastólica

En diabéticos, la presión arterial debe exceder de:
A.    130 mm de Hg para la presión sistólica
B.     80 mm de Hg para la presión diastólica.

Generalidades

La hipertensión arterial es un factor de riesgo modificable, para enfermedades cardiovasculares. No tratarla eleva la morbilidad y mortalidad por padecimientos cardíacos, cerebrovasculares, enfermedad vascular periférica e insuficiencia renal.
La hipertensión arterial representa un problema serio de salud en México, es factor de riesgo mayor para padecer cardiopatía isquémica coronaria, cuando no es tratada afecta al músculo cardíaco con hipertrofia la cual finalmente ocasiona insuficiencia cardiaca.

La morbimortalidad observada en pacientes hipertensos no tratados se reduce en forma considerable, así lo indican todos los estudios en grandes grupos. Tratar la hipertensión moderada o severa disminuye la enfermedad cerebro vascular fatal y no fatal, los eventos isquémicos coronarios, la muerte súbita y la insuficiencia renal.

La variedad de fármacos de los cuales disponemos actualmente hace posible en la inmensa mayoría de los enfermos hipertensos un control adecuado de sus cifras tensiónales.

Etiología y Fisiopatología

-Diversas anormalidades metabólicas y funcionales pueden elevar la presión arterial, es necesario distinguir los pacientes que responden al estrés con elevación de la  presión arterial.

–Síndrome de la bata blanca- o bien aquellos que la elevación de la presión sistólica es debida a hipertiroidismo.

Recientemente se ha descrito que la hipertensión arterial está  relacionada con el síndrome metabólico, es decir con resistencia a la insulina e intolerancia a la glucosa.

Los niveles de renina elevados se han relacionado con mayor incidencia de infarto del miocardio y la determinación de los niveles de renina ayuda a predecir la respuesta a la terapia antihipertensiva con diferentes fármacos.

Pacientes normotensos con historia familiar de hipertensión arterial tienen un grosor mayor de la pared ventricular izquierda y alteraciones en la función diastólica, en comparación con sujetos control.

La hipertensión arterial sistémica es un padecimiento multisistémico que involucra al aparato cardiovascular, el sistema neuroendócrino y renal, con factores genéticos y ambientales, como la elevada ingesta de sodio.

Historia natural del padecimiento

La presión sanguínea aumenta gradualmente durante la adolescencia, el peso corporal es un determinante mayor de las cifras tensionales. Antes de los veinte años la hipertensión arterial es excepcional y cuando se presenta habitualmente está asociada a estenosis de la arteria renal o coartación de la aorta.

La enfermedad habitualmente comienza entre los 30 y los 60 años, el inicio antes de los 30 se asocia a hipertensión secundaria, así como en los ancianos, la cual puede estar condicionada por estenosis aterosclerótica de las arterias renales.

Aumenta con la edad, es más frecuente en el sexo masculino y en los ancianos la relación se invierte.

La hipertensión arterial sistólica en los ancianos que anteriormente se consideraba como “normal”, ahora sabemos se asocia a morbimortalidad.  La hipertensión sistólica pura del anciano traduce rigidez aterosclerótica. Si tomamos en cuenta que uno de los riesgos de la hipertensión es acelerar el proceso aterosclerótico, podremos darnos cuenta del porqué la hipertensión sistólica se asocia a mayor morbilidad que la diastólica.

Se ha introducido el concepto de “presión de pulso”, el cual es la diferencia entre la TA sistólica y la diastólica.  A mayor presión de pulso en pacientes hipertensos, mayor es el riesgo de morbimortalidad asociada.  Por ejemplo un paciente anciano con TA de 180/110 tiene una presión de pulso de 70 mm de Hg, otro anciano con TA 180/60 su presión de pulso es de 120 mm de Hg., es éste último el que mayor riesgo tiene.

El nivel de las cifras tensionales está directamente en relación con el riesgo cardiovascular y la presencia de enfermedad cardiovascular. Otros factores de riesgo, especialmente la dislipidemia y la diabetes potencializan el riesgo cardiovascular.

La hipertensión es más frecuente en la raza negra.

La hipertensión no tratada disminuye en promedio diez años la expectativa de vida, los enfermos hipertensos fallecen a consecuencia de enfermedad aterosclerótica (infarto al miocardio, enfermedad vascular cerebral o insuficiencia renal). También desarrollan insuficiencia cardiaca, siendo la hipertensión arterial, junto con la cardiopatía isquémica los factores etiológicos de mayor importancia en quienes padecen falla contráctil del ventrículo izquierdo.

Diagnóstico

El único método para hacer el diagnóstico de hipertensión arterial es la determinación de las cifras tensionales, para ello, idealmente, antes de la toma de presión sanguínea el paciente debe:
·        No haber tomado café una hora antes.
·        No haber fumado 30 minutos antes.
·        No recibir estimulantes adrenérgicos, por ejemplo fenilefrina.
·        Permanecer sentado y quieto al menos 5 minutos.
·        Los ancianos de más de 65 años y en los diabéticos la presión debe cuantificarse sentados y de pie.

El manguillo debe ser adecuado al tamaño del brazo. Deben realizarse al menos dos determinaciones en momentos diferentes para establecer el diagnóstico.

Aproximadamente 20 a 30 % de los pacientes en quienes se detecta hipertensión arterial en el consultorio son hiperreactores tensionales, es decir, no son hipertensos. 

Elevan su presión sanguínea en respuesta a estímulos emocionales.  En quienes exista esta sospecha deben ser evaluados con monitoreo ambulatorio de presión sanguínea.

La determinación de TA con equipos electrónicos puede no ser efectiva, sobretodo si la realiza el enfermo o el familiar sin un entrenamiento adecuado.  Los baumanómetros de “muñeca” con frecuencia dan cifras más elevadas a las reales, por lo que lo más recomendable es la determinación con baumanómetro de mercurio o aneroide, utilizando los ruidos de Korotkoff.
  
Clasificación de la hipertensión arterial  (JNC VII)
Clasificación
Sistólica
Diastólica
Normal
< 120 mm de Hg
< 80 mm de Hg
Pre Hipertensión
120 – 139 mm de Hg
80 – 89 mm de Hg
Estadio 1
140 – 159 mm de Hg
90 – 99 mm de Hg
Estadio 2
> 160 mm de Hg
> 100 mm de Hg



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